Jugadoras

Linda Caicedo: la jugadora que entendió el fútbol antes que el fútbol la entendiera a ella

Debutó pro a los 14 años. Sobrevivió a un cáncer a los 15. A los 21 ya es referencia mundial. La historia de la colombiana, sin filtros.

Redacción Moda Y Fútbol·22 de mayo de 2026·9 min de lectura

Linda Caicedo nació en Cali en febrero de 2005. Tenía 14 años y dos meses cuando debutó como profesional en el América de Cali. Tenía 15 cuando le diagnosticaron un cáncer de ovario que la mantuvo seis meses fuera del fútbol. Tenía 18 cuando metió uno de los goles del Mundial 2023, eslalom desde el centro del campo contra Alemania que dio la vuelta al mundo. Hoy tiene 21 y juega en el Real Madrid. Cada cifra de esa lista, dicha en voz alta, parece imposible.

Su historia empieza con un padre que la llevó a jugar con niños desde los cinco años, en las canchas barriales de Cali. "Si no querían dejarla, peleaba yo", contó él en una entrevista con El País en 2024. Esa decisión, vista veinte años después, fue la diferencia. Linda creció jugando contra cuerpos más grandes, más rápidos, más fuertes que el suyo, y desarrolló una capacidad para resolver con el primer toque que ninguna academia femenina hubiera podido enseñarle.

El cáncer llegó en 2020. Tumor en el ovario derecho, operación, quimioterapia. Linda perdió el pelo, perdió fuerza, perdió la rutina del fútbol. Cuando volvió, en 2021, las dudas eran enormes: ¿podría correr igual? ¿podría aguantar 90 minutos? La respuesta llegó en menos de un año. En 2022 ganó la Copa América Femenina con Colombia siendo la mejor jugadora del torneo. A los 17.

Su llegada al Real Madrid en febrero de 2023 fue, en su momento, el fichaje más caro del fútbol femenino sudamericano. El club blanco pagó una suma no revelada (estimada en 400.000 euros) al Deportivo Cali. Hoy ese fichaje se ve barato: Caicedo es la cara visible del proyecto madridista, la jugadora con más camisetas vendidas del club fem, y la principal razón por la que el Madrid está cerrando la brecha con el Barça temporada tras temporada.

En el campo, Linda hace cosas que técnicamente no debería poder hacer. Regatea hacia su pierna mala (la izquierda) con la misma comodidad que hacia la derecha. Define con tres dedos del pie cuando el portero ya se tiró. Y, lo más raro de todo, retrocede a defender con la misma intensidad que ataca, porque viene de una escuela colombiana que premia más el sacrificio que el lucimiento.

Fuera del campo, Linda es callada, casi tímida. Habla poco con prensa y siempre por agendas pactadas. Vive con su familia en Madrid (sus padres se mudaron con ella) y mantiene la rutina de Cali: comer en casa, dormir temprano, llamar a las amigas de la infancia los fines de semana. No tiene marca personal en redes, no firma con grandes agencias americanas, no aparece en campañas de moda. Una rareza absoluta para una jugadora de su nivel mediático.

Lo que viene. Linda tiene 21 años y, en teoría, le quedan diez de carrera al máximo nivel. El Mundial 2027 en Brasil va a ser su gran cita: Colombia es candidata real a medalla y ella va a ser, sin discusión, la jugadora franquicia. Si el Real Madrid logra ganar la Liga F o llegar a una final de Champions, Linda puede pelear seriamente por un Balón de Oro. Y si nada de eso pasa, igual va a haber sido suficiente: ya cambió la forma en la que el fútbol colombiano se mira a sí mismo. Eso, a los 21, no lo logra prácticamente nadie.

Seguí leyendo

Me la juego →