Estilo

La camiseta de tu equipo, pero que te quede bien: el fin del fit unisex

Por qué las camisetas "para mujer" eran un timo, qué cambió en 2025 y cómo elegir bien la próxima.

Lucía Vidal·3 de junio de 2026·6 min de lectura

Si alguna vez compraste la camiseta "para mujer" de tu equipo y terminaste devolviéndola, no sos vos. Durante años, el patrón femenino del fútbol fue básicamente la camiseta masculina con costuras laterales más entradas y un cuello distinto. Resultado: tela apretada en el pecho, mangas que se pegaban al brazo y un largo que te dejaba enseñando ombligo cada vez que levantabas los brazos. Y todo por veinte euros más que la versión "normal".

El cambio llegó por la presión combinada de dos cosas: las jugadoras profesionales empezaron a hablar en voz alta del tema (Alex Morgan y Lucy Bronze fueron de las primeras), y las aficionadas empezaron a comprar la camiseta masculina directamente, sin filtros. Las marcas, viendo que su "línea fem" se quedaba en almacén, rehicieron los moldes en 2024 y 2025.

Hoy hay tres opciones reales. La camiseta masculina (más larga, hombro más caído, fit holgado actual), perfecta si te gusta el oversize y vas a llevarla por fuera del pantalón. La fitted femenina nueva, con corte cintura sin marcar exageradamente, manga ligeramente más estrecha y largo a media cadera. Y la versión cropped, que algunos clubes lanzaron como tercera equipación: corta, atrevida y pensada para la grada o el día a día, no para jugar.

El criterio para elegir: si la querés para jugar al fútbol, masculina o fitted nueva (las cropped no son funcionales). Si la querés para el estadio, masculina oversize en una talla más pequeña de lo habitual sigue siendo lo más versátil. Y si querés llevarla en plan moda, con jeans y botas, las versiones retro de algodón (Arsenal Bukayo Saka, Barça Stoichkov, USA 99) son la jugada del año y se reventan en segundas manos.

Un último apunte: el dorsal importa. Llevar el nombre de una jugadora actual del equipo dice más que el de una leyenda masculina del 2010. No porque haya que pedir permiso para llevar a Henry o a Iniesta, sino porque el momento del fútbol femenino es ahora y la grada lo nota. Bonmatí, Caldentey, Russo, Shaw, Caicedo: cualquiera de ellas en la espalda es una declaración pequeña pero real.

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